El dato llega cuando la decisión ya está tomada
Una densidad anotada a las nueve de la noche, de memoria, documenta una decisión que tomaste hace horas. Deja de ser un instrumento de control y pasa a ser un registro administrativo.
Cuartillo registra lo que ocurre dentro del depósito: el protocolo que aplicas, la analítica de cada día, cada intervención con su dosis y su hora, y las mermas de cada operación. De esos asientos salen los balances de la campaña, y con ellos la respuesta a por qué un vino salió como salió.
Cuartillo está en desarrollo activo y esta web declara su alcance real en cada página. Antes de abrirlo a comercialización se ha contrastado contra tres campañas completas de una bodega en activo.
Da igual con qué elabores y en qué orden lo hagas: el vino recorre estas seis etapas y en todas se decide algo. Cuartillo registra lo que pasa en cada una y mantiene el hilo entre ellas, así que cualquier cifra del final se puede seguir hasta la operación que la produjo.
Entre la primera entrada de uva y el último descube pasan tres o cuatro semanas. Ahí se decide el orden de vendimia, el régimen térmico de cada depósito, el momento de cada corrección y el punto de descube. Ninguna de esas decisiones admite esperar a que se cierre la ficha.
Los programas de bodega del mercado resuelven bien aquello para lo que están hechos: existencias, costes, libros oficiales, documentos de acompañamiento. Lo que ocurre entre el encubado y el trasiego queda fuera de su modelo de datos.
Una densidad anotada a las nueve de la noche, de memoria, documenta una decisión que tomaste hace horas. Deja de ser un instrumento de control y pasa a ser un registro administrativo.
Cuántos días de maceración fueron, qué dosis llevó y en qué momento. Si eso no está anotado con ese detalle, el año siguiente se empieza de nuevo por aproximación, y lo bueno depende de que se repita.
A qué densidad se interviene, con qué dosis y en qué punto es criterio de la casa, y normalmente reside en una persona. En vendimia esa persona no puede estar a la vez en catorce tinas, ni de noche.
Una manipulación se anota en el libro de registro como muy tarde el primer día hábil siguiente. Lo que se apunta en papel y se pasa al ordenador tres semanas después nace fuera de plazo.
Cuartillo convierte tu criterio de elaboración en reglas activas: avisa depósito a depósito cuando procede intervenir, se rellena junto al depósito en el momento de la operación, y conserva cada asiento de forma que la campaña pueda auditarse y reproducirse.
Defines una vez los criterios de la casa: umbrales de densidad para cada intervención, dosis, momento y condiciones. A partir de ahí Cuartillo evalúa cada depósito por separado y avisa cuando se cumple la condición, con la misma exactitud en el depósito 1 que en el 14 y en el turno de noche que en el de mañana.
Temperatura superior e inferior, mañana y tarde. Densidad, acidez total, pH, acidez volátil, málico, láctico, intensidad colorante y tratamientos aplicados. El registro se produce junto al depósito y en el momento de la lectura, no al cierre de la jornada.
En maceración prefermentativa el objetivo es retrasar el arranque. En fermentación activa, mantenerla por debajo del umbral donde se compromete el perfil aromático. Son dos objetivos distintos, y Cuartillo determina la fase en curso a partir de las cinéticas registradas, sin que haya que declararla.
Ningún asiento puede modificarse ni eliminarse una vez confirmado. Un error se resuelve con una corrección que referencia al asiento corregido: quedan los dos visibles y los balances se recalculan sobre el valor válido. Doce meses después puedes determinar qué producto entró en un depósito, en qué dosis y qué día.
Una bodega en activo cedió las memorias de tres campañas. Se cargaron íntegras, operación por operación y sin acceso previo a los resultados, y se pidió al sistema que derivara los balances de cierre. Coincidieron con los que la bodega había calculado por su cuenta.
El resultado relevante, sin embargo, no está en el cierre sino en el proceso. Formalizado el protocolo de aquella casa tal como estaba definido, Cuartillo evaluó cada depósito y cada día e indicó cuándo procedía intervenir. Anticipó 42 de las 44 intervenciones que la bodega había realizado a mano, sin un solo falso positivo.
Cuartillo cubre el proceso de elaboración: viña, entrada de uva, encubado, fermentación, laboratorio, operaciones de bodega, crianza y embotellado. No incorpora facturación, compras, ventas ni contabilidad, y no presenta libros ante la administración.
Son decisiones de diseño, no funcionalidades pendientes. Cuartillo convive con el sistema de gestión que ya tengas y le entrega el dato de origen correctamente fechado, que es justamente lo que ese sistema no puede recoger desde el depósito.
La calidad del registro depende de cuántas personas anotan en el punto donde ocurre la operación. Facturar por usuario penalizaría precisamente aquello de lo que depende el sistema. Los tres planes incluyen usuarios ilimitados y se diferencian por el volumen de la campaña anterior.
Elaboración propia, con asistencia enológica externa.
45 € al mes
Equipo propio y varios registradores simultáneos.
95 € al mes, desde
Cooperativa, grupo o elaboración en varias instalaciones.
790 € al mes, desde
El desarrollo avanza contrastándose con bodegas en activo. Si quieres verlo funcionando sobre datos reales, o exponer cómo llevas hoy el registro de campaña, escribe y te responde una persona del equipo.